Camilo Ernesto Pinto Poveda, conocido en la escena del hip hop como Casi Nadie, murió el 15 de septiembre en Bruselas, Bélgica. Tenía 38 años. Su trayectoria estuvo ligada al rap bogotano, pero también al trabajo comunitario y a las luchas sociales del sur de la ciudad.

El hip hop bogotano está de luto. Camilo Ernesto Pinto Poveda, Casi Nadie, rapero, compositor y líder social nacido en Bogotá, murió el lunes 15 de septiembre de 2026 en Bruselas, Bélgica. La noticia fue comunicada por organizaciones y personas cercanas a la escena hip hop colombiana y posteriormente recogida por medios de comunicación. Las primeras informaciones señalan que su muerte ocurrió en un accidente en la capital belga; hasta el momento no se conocen públicamente mayores detalles oficiales sobre las circunstancias.
Casi Nadie tenía 38 años y su historia artística no puede separarse de los barrios populares del sur de Bogotá. Allí entendió el rap no solamente como música, sino como una herramienta para hablar de aquello que muchas veces queda por fuera de los grandes relatos de la ciudad: violencia, desigualdad, drogas, abandono institucional, vida de barrio, organización comunitaria y resistencia.
Hay registros públicos de ese compromiso desde hace más de una década. En una actividad realizada en Bosa, Camilo Ernesto Pinto explicaba que inicialmente él y otros jóvenes simplemente querían hacer buen rap y vivir de la música, pero que la realidad de sus barrios terminó transformando ese propósito. Algunos jóvenes, decía, habían pasado por las drogas y la criminalidad y, frente a esas situaciones, decidieron utilizar el rap para intentar solucionar parte de los problemas que encontraban a su alrededor.
Ese testimonio ayuda a entender quién era Casi Nadie más allá de los escenarios.
Su trabajo se desarrolló en una tradición profundamente arraigada en el hip hop de Bogotá: la de convertir el barrio en lugar de creación, denuncia y organización. Participó en procesos culturales que buscaban abrir escenarios para artistas locales y nuevos talentos que no necesariamente encontraban espacio en los grandes festivales de la ciudad.
También construyó una obra musical propia. En las plataformas permanecen canciones como El Templo, Tu Mundo, Casas de Cartón, El Maestro, La Locura, Antena Mutante, Don Nadie y El Desalojo. En 2023 apareció además Los Kamikazes, y durante 2025 publicó trabajos como Hasta las Raíces y Saltamontes.
Precisamente El Desalojo permite ver esa conexión entre su música y las realidades sociales que lo rodeaban. La canción fue publicada en 2022 y el propio Camilo Ernesto Pinto aparece acreditado como compositor.
Pero uno de los capítulos más duros de su vida y de su obra llegó con la violencia que golpeó a los procesos culturales de Bosa.
El 15 de agosto de 2024 fueron asesinados María Camila Ospitia y Camilo Sánchez, jóvenes líderes culturales vinculados al trabajo comunitario en Bosa. Las investigaciones posteriores condujeron a capturas de integrantes de una estructura delincuencial que operaba en el sector. De acuerdo con información conocida durante la investigación judicial y publicada por medios de comunicación, Casi Nadie habría sido inicialmente uno de los objetivos de los agresores, en medio de las tensiones entre el trabajo comunitario que desarrollaban los jóvenes y estructuras dedicadas al tráfico de drogas en el territorio.
Camilo sobrevivió, pero aquel episodio dejó una profunda huella.
De esa experiencia nació Saltamontes, realizada junto al rapero El Kalvo y producida por Car3sucio. La canción fue concebida como homenaje a Camila Ospitia y Camilo Sánchez y como una forma de mantener viva su memoria. Una crónica publicada cuando apareció el sencillo relató que Casi Nadie había tenido que alejarse de su territorio debido a las amenazas y la persecución posteriores al asesinato de sus compañeros.
En ese sentido, Saltamontes terminó siendo mucho más que otra canción dentro de su discografía. Era memoria.
Era también la historia de quienes tienen que abandonar un barrio para seguir vivos.
Su muerte ocurrió, paradójicamente, lejos de ese sur de Bogotá que atravesó buena parte de su trabajo. Casi Nadie se encontraba en Bruselas y estaba anunciado entre los participantes del Colombia S.O.S Fest VI, encuentro programado para los días 18, 19 y 20 de septiembre en la capital belga. El festival reúne arte, memoria, migración y resistencia e incluye rap, cine, archivos testimoniales, muralismo, teatro y conversaciones alrededor de la diáspora colombiana. Su nombre todavía aparece en la programación difundida antes de conocerse su fallecimiento.
Ahora ese viaje adquiere inevitablemente otro significado.
Desde El Margen Público expresamos nuestra solidaridad con la familia de Camilo Ernesto Pinto Poveda, con sus amigos, compañeros de procesos comunitarios, artistas, organizaciones culturales y con toda la comunidad hip hop de Bogotá y Colombia que hoy lamenta su partida.
También con Bosa y con esos barrios del sur desde donde Casi Nadie construyó buena parte de su historia.
Porque quizá una manera justa de recordarlo sea precisamente desde aquello que defendió: entender que el hip hop puede ser mucho más que música. Puede convertirse en memoria de quienes ya no están, denuncia de aquello que ocurre en los territorios y posibilidad para jóvenes que encuentran en una canción, un grafiti, un micrófono o una tarima otra manera de habitar el barrio.
Casi Nadie se fue a los 38 años.
Quedan sus canciones. Quedan las personas con quienes trabajó. Queda su historia en Bosa. Queda Saltamontes como memoria de Camila y Camilo. Y queda también una parte de la historia del rap popular bogotano que ayudó a construir.
Paz en su tumba. Un abrazo solidario a su familia, sus amigos, sus parceros y a toda la cultura hip hop.










