Bogotá volvió a vestirse de colores este domingo con la realización de la Marcha del Orgullo LGBTIQ+ 2026, una de las movilizaciones ciudadanas más grandes del año. Miles de personas recorrieron la carrera Séptima desde la localidad de Chapinero hasta la Plaza de Bolívar para celebrar la diversidad, exigir respeto por los derechos humanos y recordar que aún existen desafíos para garantizar la igualdad en Colombia.
Desde las primeras horas del día comenzaron a reunirse familias, jóvenes, organizaciones sociales, colectivos LGBTIQ+, artistas, defensores de derechos humanos y ciudadanos que decidieron sumarse a una jornada marcada por la música, el arte y los mensajes de inclusión. A lo largo del recorrido desfilaron coloridas carrozas, comparsas, agrupaciones culturales y expresiones artísticas que convirtieron la Séptima en un gran escenario ciudadano.
La movilización avanzó por uno de los corredores más emblemáticos de Bogotá hasta llegar a la Plaza de Bolívar, donde continuó la programación cultural y los pronunciamientos de organizaciones sociales que insistieron en la necesidad de proteger los derechos de las personas LGBTIQ+ y combatir todas las formas de discriminación.
La edición número treinta de esta marcha tuvo como uno de sus principales mensajes la defensa de la memoria, la dignidad y la resistencia frente a las violencias que aún afectan a esta población. Durante la jornada también hubo llamados a fortalecer las políticas públicas de inclusión y a garantizar que ninguna persona sea discriminada por su orientación sexual o identidad de género.
Aunque el ambiente fue principalmente festivo, la marcha también tuvo un fuerte componente de reivindicación social. Muchas de las consignas hicieron referencia a la necesidad de defender los avances alcanzados en materia de derechos, promover una sociedad más incluyente y rechazar los discursos de odio y exclusión que han cobrado fuerza en distintos escenarios del país.
Durante todo el recorrido se observaron banderas arcoíris, pancartas, expresiones artísticas, música en vivo y mensajes de solidaridad que fueron acompañados por miles de personas ubicadas sobre la carrera Séptima, quienes aplaudían el paso de las carrozas y de las diferentes organizaciones participantes.
La movilización contó con acompañamiento de entidades distritales encargadas de la seguridad, la movilidad y la garantía del derecho a la protesta, mientras se realizaron cierres viales temporales para facilitar el recorrido.
Las imágenes que acompañan este artículo muestran una ciudad que, una vez más, salió a las calles para expresar que la diversidad hace parte de Bogotá. Más allá de la celebración, la Marcha del Orgullo continúa siendo un espacio para recordar que el respeto, la igualdad y la defensa de los derechos humanos siguen siendo tareas pendientes y que la construcción de una sociedad más incluyente depende del compromiso de todas y todos.
Redacción: Elkin Calvo
El Margen Público









